Stuart Brody es un caso peculiar entre la comunidad de investigadores de la sexualidad. Ha publicado influyentes estudios principalmente en The Journal of Sexual Medicine, la revista sobre sexualidad humana con mayor factor de impacto.

El trabajo de Brody ha comparado diferentes aspectos de la masturbación y el coito vaginal, concluyendo que el mismo tiene efectos muchísimos más positivos tanto físicos como mentales que la masturbación.

En un primer estudio publicado en 2006, Brody vio que la liberación de prolactina (hormona relacionada con la saciedad y la satisfacción) era hasta cuatro veces mayor tras el coito que en la masturbación, tanto en hombres como en mujeres; según él, esto explicaba la mayor satisfacción física tras el sexo en pareja que en solitario.

Pero Brody defiende que no es sólo una medida química; cuando pasaba encuestas con la Escala de valoración del orgasmo, observaba que los orgasmos vaginales siempre eran valorados como mejores que los producidos por masturbación.

Además asevera que la estimulación vaginal tiene propiedades analgésicas mayores que la clitoriana, que ayuda a mantener en forma musculatura pélvica y que “la presencia del componente seminal prostaglandina PGE1 en la vagina después de la eyaculación puede mantener el flujo sanguíneo y la oxigenación vaginal, mejorando así la respuesta sexual, la salud vaginal y probablemente la salud general.

En una revisión publicada en 2010, Brody argumenta que la frecuencia de masturbación está asociada a mayores índices de depresión, menor felicidad, menor amor dentro de la pareja, y asegura que “las mujeres que experimentan orgasmos vaginales, definidos como orgasmos generados sólo por el movimiento del pene dentro de la vagina, están más satisfechas con su salud mental que las mujeres que sólo experimentan orgasmos por estimulación clitoriana directa”

A lo largo de la historia de la humanidad, hemos recibido información acerca de la sexualidad basada en mitos, tabúes, manipulación y temor. ¿Qué tal si empezamos a renunciar al miedo y a la represión, y la observamos a través del modelo a través del cual fuimos creados, una sexualidad buena, agradable y perfecta en el tiempo adecuado?

“Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre”

1 Corintios 7;5

Brody argumenta que la investigación sexual no ha contemplado suficientemente la importancia del contexto en el que se produce el orgasmo, es decir, debemos recordar no es suficiente tener el placer del sexo en pareja, sino que es imprescindible cuidar también nuestro corazón. El sexo dentro del matrimonio, no sólo produce una mayor estabilidad emocional, sino que evita correr riesgos, pues lo que ganas al tener relaciones sexuales antes del matrimonio no compensa todo lo que pierdes.

Muchas veces, los jóvenes acceden a tener relaciones sexuales en el noviazgo por temor a perder a su pareja o incluso por temor a ser juzgado y rechazado por su grupo de amigos, pero las relaciones sexuales no conducen al amor verdadero, contrario a e esto, tener relaciones sexuales en el noviazgo crea un sentimiento de inseguridad. Una de las ideas equivocadas referente a las relaciones sexuales es que son sólo una excitación física que debes disfrutar con quien quieras, sin embargo, esto no es así, en las relaciones sexuales, tú y la otra persona se hacen una sola persona. Es una experiencia tan íntima que parte de ti permanece para siempre con la otra persona y una parte de esa persona permanece contigo.

“No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio” 1 Corintios 7;5

Si luchas con el hábito de la masturbación, es tiempo de ser libre y de empezar a vivir una sexualidad satisfactoria, conforme al propósito de Quien nos creó. Te animo a encontrar ayuda en el siguiente enlace: www.libresencristo.org Para más información escribe a mortiz@libresencristo.org