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Dios también puede resucitarte

Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala”. Hechos 9;36-37

La historia de Dorcas empieza con su muerte y resaltando sus buenas obras, ciertamente cuando murió fue recordada por su testimonio, pero lo que más me impresiona de este pasaje no es lo virtuosa que fue, sino cómo Dios la resucitó y mostró su gloria aún a través de su muerte.

Desde pequeña empecé a relacionarme con Dios y anhelaba con todo mi corazón servirle, no desperdiciaba la oportunidad de involucrarme en alguna actividad donde podía ayudar a las personas. Durante mi adolescencia formaba parte de un grupo de jóvenes en donde servía Dios, sin embargo, al pasar de los años descubrí que no solamente yo, sino gran parte de las chicas de este grupo estábamos siendo abusadas sexualmente por su líder.

Dios en su infinita misericordia permitió que rompiera el silencio y puso en mi camino a personas que me apoyaron en mi restauración. Aprendí que Dios no desperdicia una herida y experimenté su gloria en y a través de mi vida y testimonio.

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” 2 Corintios 12;9

Pero transcurrieron los años y aún existían muchas heridas sin sanar, pero en lugar de permitir que Dios las sanara, comencé a refugiarme en el pecado sexual a través de la fornicación, fantasías, recuerdos y masturbación. Sabía que estaba pecando, había profundo dolor en mi corazón pero luchaba en mis propias fuerzas, recaía una y otra vez, me sentía hipócrita, pues a pesar de mi pecado, Dios me seguía usando como instrumento en la restauración de muchas personas. El pecado sexual produjo muerte en mi relación con Dios y con las personas, distorsionó mi identidad, feminidad, autoestima y apagó mis sueños. Pero el amor y la misericordia de Dios me encontraron una vez más.

“Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 6;23

Así como a Dorcas, Dios me devolvió la vida, me restauró y resucitó mis sueños. Encontré libertad del pecado sexual cuando mi enfoque cambió, fui creada para reflejar la gloria de Dios, mi santidad no depende más de lo “buena” que aparente ser ante las personas, de mis “buenas obras” o de mi lucha por dejar el pecado sexual, depende de Él, de su infinito amor, misericordia y gracia redentora.

Cada día siento como Dios me atrae con cuerdas de amor, mi parte es acudir a su llamado, deleitarme en su presencia y como reflejo de ese amor inigualable, dar frutos de arrepentimiento genuino y obediencia.

“Pedro mandó que toda la gente saliera del lugar. Luego se arrodilló y oró al Señor. Después de eso, se dio vuelta hacia donde estaba el cuerpo de Tabitá y le ordenó: ¡Tabitá, levántate!” Hechos 9;40

Agradezco a Dios por todas las personas que doblaron rodillas y aún lo siguen haciendo por y junto a mí, que están ahí para escucharme, abrazarme, exhortarme, reír y llorar. Así como a Dorcas, Dios coloca en nuestro camino a personas que nos acompañan en nuestro proceso de libertad,  amigas/os y hermanas/os, que de manera incondicional dan de gracia lo que de gracia han recibido. Te animo a buscar su ayuda, y oro para que Dios coloque personas que puedan apoyarte en tu restauración.

“…enseguida enviaron a dos hombres con este mensaje urgente: «Por favor, venga usted tan pronto como pueda.» De inmediato, Pedro se fue a Jope con ellos. Al llegar, lo llevaron a donde estaba el cuerpo de Tabitá. Muchas viudas se acercaron llorosas a Pedro, y todas le mostraban los vestidos y los mantos que Tabitá les había hecho cuando aún vivía”. Hechos 9;38-39

Si sientes que el pecado sexual te está matando y estás cansada/o de luchar en tus propias fuerzas ¡Ánimo! Así como Pedro le dijo a Dorcas: ¡Levántate! Dios te está llamando a experimentar en Él verdadera libertad y desea devolverte la vida.

Como a Dorcas ¡Dios también puede resucitarte! Es tiempo de dejar de luchar en tus propias fuerzas. Aquí encontrarás la ayuda que necesitas para ser libre del pecado sexual: www.libresencristo.org  Para más información escribe a mortiz@libresencristo.org

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Orgasmos ¿Son mejores entre dos?

Stuart Brody es un caso peculiar entre la comunidad de investigadores de la sexualidad. Ha publicado influyentes estudios principalmente en The Journal of Sexual Medicine, la revista sobre sexualidad humana con mayor factor de impacto.

El trabajo de Brody ha comparado diferentes aspectos de la masturbación y el coito vaginal, concluyendo que el mismo tiene efectos muchísimos más positivos tanto físicos como mentales que la masturbación.

En un primer estudio publicado en 2006, Brody vio que la liberación de prolactina (hormona relacionada con la saciedad y la satisfacción) era hasta cuatro veces mayor tras el coito que en la masturbación, tanto en hombres como en mujeres; según él, esto explicaba la mayor satisfacción física tras el sexo en pareja que en solitario.

Pero Brody defiende que no es sólo una medida química; cuando pasaba encuestas con la Escala de valoración del orgasmo, observaba que los orgasmos vaginales siempre eran valorados como mejores que los producidos por masturbación.

Además asevera que la estimulación vaginal tiene propiedades analgésicas mayores que la clitoriana, que ayuda a mantener en forma musculatura pélvica y que “la presencia del componente seminal prostaglandina PGE1 en la vagina después de la eyaculación puede mantener el flujo sanguíneo y la oxigenación vaginal, mejorando así la respuesta sexual, la salud vaginal y probablemente la salud general.

En una revisión publicada en 2010, Brody argumenta que la frecuencia de masturbación está asociada a mayores índices de depresión, menor felicidad, menor amor dentro de la pareja, y asegura que “las mujeres que experimentan orgasmos vaginales, definidos como orgasmos generados sólo por el movimiento del pene dentro de la vagina, están más satisfechas con su salud mental que las mujeres que sólo experimentan orgasmos por estimulación clitoriana directa”

A lo largo de la historia de la humanidad, hemos recibido información acerca de la sexualidad basada en mitos, tabúes, manipulación y temor. ¿Qué tal si empezamos a renunciar al miedo y a la represión, y la observamos a través del modelo a través del cual fuimos creados, una sexualidad buena, agradable y perfecta en el tiempo adecuado?

“Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre”

1 Corintios 7;5

Brody argumenta que la investigación sexual no ha contemplado suficientemente la importancia del contexto en el que se produce el orgasmo, es decir, debemos recordar no es suficiente tener el placer del sexo en pareja, sino que es imprescindible cuidar también nuestro corazón. El sexo dentro del matrimonio, no sólo produce una mayor estabilidad emocional, sino que evita correr riesgos, pues lo que ganas al tener relaciones sexuales antes del matrimonio no compensa todo lo que pierdes.

Muchas veces, los jóvenes acceden a tener relaciones sexuales en el noviazgo por temor a perder a su pareja o incluso por temor a ser juzgado y rechazado por su grupo de amigos, pero las relaciones sexuales no conducen al amor verdadero, contrario a e esto, tener relaciones sexuales en el noviazgo crea un sentimiento de inseguridad. Una de las ideas equivocadas referente a las relaciones sexuales es que son sólo una excitación física que debes disfrutar con quien quieras, sin embargo, esto no es así, en las relaciones sexuales, tú y la otra persona se hacen una sola persona. Es una experiencia tan íntima que parte de ti permanece para siempre con la otra persona y una parte de esa persona permanece contigo.

“No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio” 1 Corintios 7;5

Si luchas con el hábito de la masturbación, es tiempo de ser libre y de empezar a vivir una sexualidad satisfactoria, conforme al propósito de Quien nos creó. Te animo a encontrar ayuda en el siguiente enlace: www.libresencristo.org Para más información escribe a mortiz@libresencristo.org

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