¿Qué tal si hoy nos atrevemos a ser  honestos?

A ninguno de nosotros nos gusta ser criticados, pero vaya que somos rápidos para criticar a os demás. Y es que la crítica es parte de nuestra vida y de nuestro comportamiento. Lo interesante es que a todos nos afecta y a nadie nos gusta; escuchar críticas de lo que hacemos o cómo somos siempre provoca sentimientos feos en nosotros; y criticar a los demás muestra un lado poco agradable de nuestro carácter, es algo así como decir: “yo lo haría mejor porque  yo sé más que tú”. Revelando nuestro deseo de superioridad y alimentando nuestro ego.

Un poco incómodo pero  bastante divertido.

La satisfacción de que nos produce criticar a otros está ligado con esa satisfacción de creernos mejor que los demás. Si quieres identificar el nivel de crítica en tu vida. Te invito a que te preguntes lo siguiente

¿Lo que realmente me desagrada es la persona o  la acción que está realizando ? Muchas veces nos equivocamos al no separar al individuo de la acción. La persona debe entender e identificar que tus sentimientos hacia ella no son afectados por sus acciones.

Lo que busco al criticar a otros es ¿Qué cambie su  acción negativa? Tal vez tú no lo veas así pero el que escucha la crítica por lo general lo toma personal, o sea, que hablas de él como individuo y no de su acción; por eso es importante dejar bien en claro que el desacuerdo es sobre la acción o actitud y no sobre la persona. Ejemplo: “no está bien que me digas mentiras”, es muy distinto a decir: “eres un mentiroso, no te creo nada.”

Recuerda preguntarte constantemente ¿qué es lo que puedes hacer tú para mejor la próxima vez? Dejar que su propia respuesta de una opción de cambio o mejora de lo que está haciendo puede ayudar a minimizar la idea de crítica.

¿Eres irónico o sarcástico al expresar tu opinión? A veces parece un chiste o tratamos de decirlo de modo gracioso pero en realidad es hiriente, esto sólo produce alejamiento.

En fin, la crítica nos afecta, pero afecta aún más, a aquellos que no tenemos un concepto claro de nuestra identidad, a quienes necesitamos la aprobación de otros para continuar, pues casi siempre, dudamos de nuestras capacidades y habilidades.

Por eso recuerda tener mucha precaución con aquello que dices y a quien se lo dices, peor sobre todo, no olvides lo que La Biblia enseña, ninguno debe tener un concepto más alto de sí que el que debe tener y quizás podemos decir que tampoco menor de lo que realmente es. Este problema de cómo nos vemos no es correcto ya que Dios nos ha provisto de grandes virtudes que hace que seamos únicos y diferentes al resto. No te compares, no te dejes manipular por tus miedos, toma valor en Dios, Él te hizo alguien extraordinario.

  • Nel

    Es más fácil criticar que hacer algo que produzca un cambio. La crítica es de los ociosos.

Somos tu compañía en tu camino hacia un creciemiento espiritual

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