Vivir lejos de mi país natal muchas veces hace que esté desactualizado de algunas cosas. Pero hoy escuchando algo de música mientras trabajaba no puede dejar de conmoverme al escuchar la letra de «TU MANO» de Luciano Pereyra. Así que investigué un poco el contexto de todo lo que había ocurrido y me sentí tan identificado con las catástrofes ajenas y me uno a lo que decía una presentadora de televisión en una entrevista a Luciano:

Zampini no pudo evitar emocionarse hasta las lágrimas al escucharlo entonar la melodía y explicó por qué estaba tan movilizada: “Es hermosa la canción. Yo admiro mucho a las personas que pasan por situaciones así, como a tantos otros les ha pasado, y transforma eso que le pasa y que no está bueno en algo bueno. Lo dice desde un lugar bueno y el mensaje es sano. Eso admiro, me parece que está buenísimo”. 

http://www.ciudad.com.ar/espectaculos/carina-zampini-emocionada-hasta-las-lagrimas-historia-vida-luciano-pereyra_73555

Me sumo a lo que decía Luciano: «Es tan importante tener una MANO». Luciano luego de tener un problema de salud con su garganta y haber estado en coma inducido para sanarse, se recupera y escribe esta canción. La verdad conmueve a muchos porque es una realidad de muchos que pasan por momentos difíciles y se sienten solos, pero necesitan una mano.

Mi pregunta es: ¿Necesitas una mano? cuenta con la mía, ¿das una mano? yo quiero dar a otros la mía. Recordemos que por sobre todo tenemos la mano de Dios sobre nosotros que nos salva, Él está aquí «para darnos calor», citando a Luciano.

No sé si Luciano Pereyra llegue a leer esto algún día, pero yo soy otro de los tantos que pasó por momentos dolorosos, momentos de muerte en la familia, de soledad, de angustia y de esperanza porque muchas manos y sobre todo la de Dios estuvo conmigo. Quiero dar gracias a Luciano por escribir cosas como estás, que no sólo escribe y canta bien, sino que escribe y canta desde la experiencia y vivencia, escribe desde el corazón.

Te dejo la letra y el video a continuación.

TU MANO

A un paso de caer 
y a punto de apagarse la luz 
de mi mirada. 

Vencido el vencedor 
no pude soportar 
ni el poco peso de mi alma. 

Se enmudeció mi voz 
o el mundo enloqueció 
que ya no escucha mi garganta. 

Pero estabas tu tomando mi mano 
para darle calor 
tan fuerte y valiente como un rayo de sol. 

Qué suerte tenerte 
como un ángel guardián 
bendita tu mano que me pudo salvar 

En medio del dolor 
era mejor partir pidiendo a Dios que terminara 
aquella cruel canción que tanto hizo llorar 
y que el telón por fin bajara. 

Y cuando oscureció 
la fe se me escapó 
y el corazón me abandonaba. 

Pero estabas tu tomando mi mano 
para darle calor 
tan fuerte y valiente como un rayo de sol. 

Qué suerte tenerte 
como un ángel guardián 
bendita tu mano que me pudo salvar. 

Tomando mi mano para darle calor 
tan fuerte y valiente como un rayo de sol. 

Qué suerte tenerte 
como un ángel guardián 
bendita tu mano que me pudo salvar. 

Tu manooo… 
que me pudo rescatar 
para que vuelva a cantar.

– FUENTE –
MUSICA.COM

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